HISTORIAS PERSONALES

RICARDO BROSTELLA

“Me daban crisis parciales complejas”, recuerda Ricardo, quien desde los 10 años tomaba hasta 12 tabletas diarias para tratar la epilepsia. “Lo que me pasaba, y yo no sabía, era que me podía quedar ausente por dos, tres minutos.

Por más de 20 años, Ricardo Brostella vivió en un mundo embotado y lleno de medicamentos. Se sentía agotado y adormecido todo el tiempo. Tanto sus padres como su hermana se dieron cuenta que el pequeño Ricardo se aislaba de repente, quedándose totalmente inmóvil con su mente “en blanco”.

El Dr. Augusto Gerbaud L., pariente de la familia, le habló de un prestigioso doctor panameño que evaluaba a pacientes con epilepsia y cuyo equipo médico realizaba exitosas operaciones en Estados Unidos. Ricardo decidió empacar maletas y verse con aquel hombre que le cambiaría su vida para siempre.

Según cuenta el Dr. Kuzniecky, a Ricardo le realizaron una resección del lóbulo temporal. En su caso, había una pequeña área en el lóbulo temporal que estaba causando las crisis en el hipocampo. “Lo que hicimos fue entrar en esa parte del cerebro y hacer una muy pequeña resección del hipocampo y un pedacito del lóbulo temporal. Con eso se curó”.

Información cortesía de: Banco General de Panamá